No importa si diriges una peluquería, un restaurante o una empresa de logística con 15 trabajadores. Al final del día, todos los responsables de un negocio tienen la misma pesadilla: trabajar de sol a sol y no tener claro si el negocio va bien o solo "sobrevive".
Muchas veces nos dejamos llevar por la inercia. Abrimos la persiana, atendemos urgencias y la volvemos a cerrar. Pero, ¿estás avanzando o solo estás dando vueltas en círculo?
Para salir de ese bucle, no necesitas un máster en Harvard, necesitas orden. Y ese orden se consigue en 3 pasos lógicos.
Paso 1: Mírate al espejo (El famoso DAFO)
Antes de decir "quiero vender más", tienes que saber qué tienes entre manos. El DAFO suena técnico, pero es muy simple. Es hacer una lista de:
Lo bueno que tienes tú: (Ej: "Hacemos los mejores tintes del barrio" o "Mi equipo de ventas es muy rápido").
Lo malo que tienes tú: (Ej: "Mi local es viejo" o "Tardamos mucho en pasar presupuestos").
Lo que pasa fuera que te ayuda: (Ej: "Han cerrado la competencia de enfrente").
Lo que pasa fuera que te da miedo: (Ej: "Han subido la luz").
Si no haces este ejercicio, estás conduciendo con los ojos vendados.
Paso 2: Poner objetivos inteligentes (Método SMART)
Aquí es donde fallan casi todos los negocios. Decir "quiero ganar más dinero" no sirve de nada. Eso es un deseo, como querer que te toque la lotería.
Tus objetivos tienen que ser SMART (que en inglés significa "inteligente"). Te lo explico fácil:
Específico: No digas "vender más". Di "Vender más menús de mediodía".
Medible: ¿Cuántos?
Alcanzable: ¿Es posible o es una fantasía?
Relevante: ¿De verdad me da dinero esto?
Con fecha: ¿Para cuándo?
Ejemplo mal: "Quiero mejorar la peluquería". Ejemplo SMART: "Quiero conseguir 10 clientes nuevos de corte de pelo (Específico y Medible) cada mes (Fecha) haciendo una oferta de bienvenida, porque caben en la agenda (Alcanzable) y dejan buen margen (Relevante)".
Paso 3: El marcador del partido (Indicadores y Metas)
Imagínate ver un partido de fútbol donde no hay marcador. No sabrías quién va ganando ni cuánto falta para terminar. En tu negocio pasa igual.
Si ya tienes tu objetivo SMART, ahora necesitas dos cosas para no perderte:
El Indicador (El chivato): Es el dato que vas a mirar cada viernes. En el ejemplo de la peluquería sería: "Número de clientes nuevos".
La Meta (El número mágico): Es la cifra que te dice si has ganado o perdido la semana. En el ejemplo: "10 clientes".
Si llega el día 20 del mes y el "chivato" te dice que llevas solo 2 clientes, ya sabes que tienes que espabilar. Si no lo mides, te darás cuenta a final de año, cuando ya sea tarde.
¿Necesitas ayuda para poner orden?
Yo me dedico a esto. A ayudar a gente que tiene un negocio a montar este "panel de control" (lo llamamos Cuadro de Mando).
Mi trabajo es sentarme contigo, ver tus números y decirte: "Mira, vamos a medir ESTO y ESTO para que consigas llegar a ESTA meta". Sin líos y sin palabras raras.
¿Hablamos? Entra en mi web y veamos cómo puedo ayudarte a que tu negocio trabaje para ti, y no tú para él.