Imagina que tu empresa es como un equipo de fútbol. Tienes muchos jugadores en el campo (tus productos o servicios). Todos llevan tu camiseta, todos corren y sudan... pero, ¿sabes quién está metiendo los goles y quién se está quedando quieto mirando las nubes?
A veces, como gerentes, nos emocionamos porque el estadio está lleno (vendemos mucho), pero al final del partido, miramos el marcador y... ¡hemos perdido! ¿Cómo es posible?
La respuesta es sencilla: No has mirado los números de cada jugador.
La trampa de "Vender mucho"
Muchos gerentes creen que si entra mucho dinero en la caja, todo va bien. Pero aquí viene el secreto que hasta un niño de 10 años entiende:
Lo importante no es cuánto dinero entra, sino cuánto dinero se queda en tu bolsillo al final del día.
Si vendes un producto por 100 euros, pero fabricarlo, transportarlo y venderlo te cuesta 99 euros, solo te queda 1 euro. Ese producto parece un superhéroe, pero en realidad está cansado y no aporta casi nada.
En cambio, si tienes otro servicio que vendes por 50 euros, pero solo te cuesta 10 euros darlo, ¡te quedan 40! Ese es tu verdadero goleador, aunque parezca más pequeño.
¿Tienes identificados a los "Comedores de Dinero"?
Hay productos que son "villanos" disfrazados. Son esos que te dan muchísimo trabajo, te hacen gastar en materiales, horas de tu equipo y envíos, y al final, te cuestan más de lo que ganas con ellos.
Si no los tienes identificados, es como tener un agujero en el bolsillo del pantalón. Caminas y caminas, y las monedas se van cayendo sin que te des cuenta.
Analizar los números no es "cosa de científicos"
No necesitas fórmulas complicadas ni hojas de cálculo que den miedo. Para empezar, solo necesitas responder tres preguntas sencillas sobre cada cosa que vendes:
- ¿Por cuánto lo vendo? (El precio).
- ¿Cuánto me cuesta REALMENTE? (Suma todo: materiales, tiempo de la gente, luz, local...).
- ¿Qué me sobra? (La resta de los dos anteriores).
Si no sabes cómo hacerlo, no te preocupes. Lo peligroso no es no saber, lo peligroso es no querer mirar.
Tu misión para hoy
Si eres gerente, tu tarea no es solo hacer que la empresa funcione, es hacer que la empresa gane.
Siéntate hoy. Mira tu lista de productos o servicios. Pregúntate: "¿Cuál es mi mejor jugador?" y "¿Cuál me está haciendo perder el partido?".
Cuando tengas la respuesta, toma decisiones. Entrena mejor a los que fallan, o sácalos del campo. Tu equipo (y tu cuenta bancaria) te lo agradecerán.